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Ejercicio práctico para diferenciar la intuición de las demás funciones psíquicas

Ejercicio Para Focalizar y Desarrollar la Intuición

¿Cómo diferenciar la información intuitiva de expectativas, prejuicios, razonamientos lógicos, etc?

Aquí no contamos con recetas ni fórmulas, sino con ejercicios y práctica.

Lo primero que recomiendo hacer antes de empezar una tirada es “chequear” la información que nos llega a través de las funciones psíquicas (sensación, sentimientos, razón e intuición).

Empecemos por la sensación: Nos relajamos por medio de una respiración un poco más profunda que la habitual y sentimos el cuerpo. Debemos recorrer rápidamente cada parte de nuestro cuerpo y focalizar áreas de tensión. Buscar una buena postura en la que nos sintamos cómodos.

Luego nos focalizamos en las sensaciones que provienen del ambiente, tales como la luz, la temperatura, etc.

Seguimos con los sentimientos: Nos preguntamos que nos hace sentir el consultante. Puede ser afecto, amor, rechazo, odio, admiración, lástima, en fin, lo que sea. No debemos juzgar lo que sentimos, simplemente debemos sentirlo.

A continuación exploramos la información que nos llega por la razón: aquí interviene todo lo que ya sabemos sobre el consultante, si lo conocemos, o lo que deducimos por su discurso, por su manera de hablar, de moverse, etc. O sea, todas las conclusiones más o menos lógicas que vamos extrayendo del encuentro con el consultante.

Por último observamos la información intuitiva. Es sin duda lo más difícil, incluso de explicar, porque nadie nos enseña que esta existe y desde pequeños nos instan a desconfiar de ella en vez de ayudarnos a desarrollarla.

Una vez que recorrimos las primeras tres funciones la información que llega es la intuición. Puede que no encontremos nada por falta de entrenamiento o bien que nos llegue “ruido intuitivo” imposible de descifrar. No importa, estemos seguros que lo que nos llega después de este procedimiento es intuición.

Con un poco de práctica esto puede llevar unos pocos minutos, incluso segundos.

Una vez que logramos identificar la información intuitiva comenzamos a tirar las cartas.

La utilidad de este ejercicio es “chequear” la información previa a la tirada y sentir como esta se modificando por las cartas que aparecen. Cuando aprendamos a diferenciar la intuición y focalizar en ella la atención daremos un paso importante en la lectura práctica de cualquier oráculo.

Este ejercicio es muy simple, pero ayuda mucho a quienes se inician en la adivinación.